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Juan Mainer
PARTE
1
IDEAS EN TORNO
A LA TEORÍA
*Idea 1: La teoría del currículo precisa
de una teoría social que no tenemos.
Cualquier teoría de la enseñanza o teoría
pedagógica necesita una teoría social detrás que la fundamente,
oriente y otorgue sentido y forma.
No podemos plantearnos una teoría de la
enseñanza o fundamentar una pedagogía sin sustentarla sobre una
teoría de la sociedad, a riesgo de estar dando "palos de
ciego". Para saber hacia dónde vamos tenemos que saber dónde
estamos y de dónde venimos.
El análisis social es complejo, se ha
complicado enormemente. El funcionalismo, el estruturalismo marxista
,
se nos han quedado pequeños. En la actualidad no existe ese referente
de manera nítida y precisa: la sociedad actual es excesivamente
cambiante y compleja, y en el momento actual resulta difícil reconstruir
una teoría social capaz de integrar y dar explicación a fenómenos
contradictorios como la globalización, las disfuncionalidades
de los estados-nacionales, las internacionalización de las redes
de poder social o el influjo de los medios de comunicación de
masas. De ahí el interés de obras como las de Castells (descripción
emprírica de algunos fenómenos sociales), Giddens (reflexividad,
doble estructuración), Beck (sociedad de riesgo), Bourdieu, etc.
Hay que revisar la teoría social, revisitarla,
reciclarla, depurarla, actualizarla
, pero en absoluto puede
obviarse esta tarea. La planificación y desarrollo de una teoría
educativa debe sustentarse sobre un marco de análisis claro, sin
grandes pretensiones prospectivas que hoy por hoy parecen
imposibles, pero capaz de dar una orientación sociopolítica
emancipatoria a nuestras propuestas educativas.
*Idea 2: La necesidad de la filosofía:
las teorías (las educativas también) son el reflejo (cambiante)
de una visión del mundo
, y surgen para dar un cuerpo racional
a las intuiciones que derivamos de ella.
La mayor parte de las teorías críticas
de la enseñanza tienen como fundamento la filosofía o si se prefiere
un planteamiento epistemológico
, en general la psicología
se desarrolla muy poco.
Es curioso constatar que la LOGSE, por
ejemplo, establece de una manera muy académica las fuentes del
currículo en tres: sociología, epistemología y psicología. Sin
embargo se constata en seguida que la epistemología que la LOGSE
defiende es una epistemología deformada, casi una caricatura.
Entendida en su esencia genuina, como teoría del conocimiento
o gnoseología es decir: tratado sobre el propio conocer
,
sobre la naturaleza, ontogénesis y sociogénesis, del sujeto y
del objeto del conocimiento y sobre las relaciones histórico-culturales
que se establecen entre ellos, o, si se prefiere, sobre la forma
en que el sujeto se relaciona con lo que le rodea y cómo puede
aprender a partir de ello
, la epistemología la
filosofía sería la base medular de toda teoría de la enseñanza,
de toda teoría currícular. La epistemología, así entendida, debiera
ser el fundamento de todas las demás "fuentes del currículo"
(también de la sociología y de la psi) y no se podría considerar
una más
En puridad, si tenemos un concepto de
la sociedad es porque tenemos un concepto, una representación,
de lo que es el mundo
, y eso es epistemología; si tenemos
un concepto de cómo aprende el sujeto, de qué hace cuando aprende
algo, es porque tenemos una concepción previa acerca de las relaciones
entre sujeto y objeto de conocimiento.
En la LOGSE, pues, se ha desvirtuado la
fuente epistemológica hasta hacer de ella una caricatura forzada
que únicamente es útil para fortalecer y legitimar el discurso
de la asignaturización del conocimiento escolar: se habla de la
epistemología de cada disciplina, del estatuto epistemológico
de su gramática interna como garante de un adecuado desarrollo
cognitivo, etc. Sirve en definitiva para dos usos pedagógicos:
+Por un lado, reafirmar la existencia
de un currículo fragmentado en áreas de conocimiento estancas,
pues viene a recordarnos los principios y las teorías en que se
fundamenta el conocimiento científico que informa cada una de
las áreas escolares.
+Por otro, fundamenta la ilusión innovadora
en la medida en que identifica renovación didáctica y actualización
científica.
Todos los planteamientos críticos y postcríticos
tienen como sustento básico una fundamentación epistémica, filosófica.
En el fondo cualquier ciencia, cualquiier
planteamiento científico lo tiene. Si rascamos
, detrás de
la genética, de la física:, existe al final una creencia
Siempre hay un momento en que el científico se ve obligado a decir
: "esto es así porque sí, porque lo creo así
, y no
hay más": hay un punto último que es una creencia. El avance
de la ciencia consiste precisamente en eso: en desarrollar argumentaciones,
capacidades argumentativas que nos permitan fundamentar las creencias,
las intuiciones. La labor del científico es justamente fundamentar
racionalmente las intuiciones propias, darles un cuerpo racional
y por ahí llega a construir conocimiento. Un conocimiento que
puede transmitir a otros y someterlo a debate y contraste con
otras personas.
Esta fundamentación filosófica es la que
está detrás de cada teoría del currículo estudiada y de cualquier
planteamiento sociológico y educativo.
¿Y la fuente psicológica? Es chocante
la escasa evolución de la psi en relación con la sociología crítica
de la educación, en particular con relación a la sociología del
conocimiento por ejemplo
Existe una enorme dificultad para
encontrar una corriente dentro de la psi de carácter crítico o
sociocrítico ¿por qué sucede esto? ¿Por qué se ha desconectado
la psi de la sociología si son análisis que se necesitan mutuamente,
ya que no puede entenderse cómo aprende una persona si se le aisla
de su contexto social?, ¿es un tema académico? La psi ha derivado
cada vez más a planteamientos neurológicos e incluso genéticos.
La psicología de Vigotski es un caso aislado.
Desde este punto de vista se constata
el escaso desarrollo crítico de la psicología en relación con
la sociología; casi podría hablarse de la incapacidad de la psicología
para ejercer la crítica; la excepción es Vigotski pero no tiene
seguidores.
*Idea 3: La pedagogía crítica debe
ser crítica consigo misma y debe defender una crítica de "alta
intensidad".
La escuela actual responde a un formato
consuetudinario, contradictorio, calculadamente ambiguo donde
se alojan estructuras innovadoras en infraestructuras tradicionales
(recursos de última generación con prácticas profesionales y formas
organizativas carpetovetónicas, tiza y video, pupitres, tarimas
y retroproyectores
) En esa melange radican en última instancia
los mecanismos desactivadores de todo intento innovador.
Siempre ha existido una innovación que
podríamos llamar de "baja intensidad" que se ha limitado,
ingénuamente, a considerar la escuela como algo "obsoleto",
"anticuado" y por lo tanto "condenado a cambiar
para evitar morir"
Toda la filosofía que anida detrás
de la Escuela Nueva parte de ese supuesto, de esa creencia y la
trata de fundamentar con argumentaciones racionales de diverso
tipo (tecnológicas, psicológicas, sociales
); ¿cómo explicar
su fracaso? Acaso su ingenuo optimismo, su fe ciega en el triunfo
de la razonabilidad de sus presupuestos, su raigambre positivista
,
les impidieron sospechar de sí mismas
Lo cierto es que las teorías pedagógicas
estrictamente centradas en la evolución del niño y de su psique
con origen en la tríada pedagógica Rousseau-Pestalozi-Froebel,
por abreviar
, no nos sirven hoy para casi nada.
La pedagogía crítica que necesitamos debe
serlo ante todo consigo misma, debe procurar una crítica de alta
intensidad, radical y globalizadora que haga, como ya hemos dicho
muchas veces, de la sospecha y de la escucha su metodología de
trabajo.
Para ello es imprescindible huir de los
lugares comunes y de las cómodas butacas del pensamiento del sentido
común
, tan habituales en el discurso sobre la educación.
Las falsas disyuntivas antiguo-nuevo, tradicional-moderno,
instrucción-educación, ciencia-valores
son peligrosas
para la crítica: hacer niños felices o instruidos.
*Idea 4: La crítica al currículo debe
postularse desde "dentro" pero con la mirada puesta
fuera, para que, además de teórica, pueda informar la práctica.
Se me dirá que las teorías educativas
críticas adolecen, en la mayoría de los casos, de propuestas pedagógicas,
educativas o curriculares concretas esto, en principio,
tiene también algo que ver con la idea de que la teoría crítica
no debe ser nunca afirmativa y con que las propuestas deben estar
siempre sometidas a revisión y crítica.
En principio, conviene diferenciar entre:
+Aquellos autores que realizan investigaciones
sociológicas propiamente dichas que afectan a la función de la
escuela en el marco de la sociedad
(Althusser, Bowles, Bourdieu,
Williams
)
+Aquellos que realizan investigación sobre
la educación en el marco micro o macro, como Bernstein, Apple,
Giroux, M.Young, Keddie, Pinar
, que siguen siendo investigaciones
fundamentalmente sociológicas.
+Aquellos que presentan orientaciones
curriculares más definidas: Freire, Carr, Kemmis, Stenhouse, Elliott,
Robert Young, Klafki (pedagogía crítico-onstructiva alemana)
Podríamos decir que las dos primeras sirven
para comprender críticamente la escuela y sus funciones en la
sociedad, pero quizá no para transformarla. Esto no debe ser entendido
como una crítica o como una denuncia de su inutilidad. Todo lo
ontrario.
Cuando decimos que la pedagogía crítica
debe postularse desde "dentro" pero con la mirada puesta
fuera no nos referimos al espacio físico de la escuela, obviamente,
si no a la necesidad de construir la crítica en su doble dimensión:
teórica y práctica.
Con excesiva frecuencia la pedagogía se
ha limitado a postular y a mirar desde el interior de la institución
escolar, creyendo que así podían superarse las lacras más lacerantes
de la escuela tradicional. Hoy, cuando el espacio de la crítica
práctica está prácticamente colonizado, fagocitado y usurpado
por el discurso oficial del sistema
, resulta más necesario
que nunca mirar la escuela desde fuera; de ahí la utilidad de
los análisis críticos estudiados.
PARTE 2.
LAS TEORÍAS
CRÍTICAS Y SUS REFERENTES FILOSÓFICOS.
El marxismo:
A pesar de su origen decimonónico es una
de las teorías que más se han desarrollado posteriormente. En
el caso de las t.educativas críticas enlaza claramente con el
pensamiento estructuralista. Una conexión clara y relevante en
Francia (patria de éste) y en América, menor en los países europeos
anglosajones donde, singularmente en Alemania, adopta la línea
derivada de la filosofía social crítica de Escuela de Frankfurt.
Una vía muy interesante es la derivada de la influencia del pensamiento
de Gramsci: muy fecunda en Freire y en los neomarxistas americanos.
En el caso francés o norteamericano el
peso del estructuralismo es muy acusado y tiñen a las teorías
(Baudelot, Bourdieu, Bowles) de cierto inmovilismo al describir
el papel de la escuela.
Son estudios más sociológicos que pedagógicos
y se centran más en el papel que desempèña la escuela.
El énfasis del marxismo hace que las categorías
de análisis usadas tengan un marcado acento económico y únicamente
aparecen algunas voces (los neomarxistas norteamericanos) en defensa
del papel de los significados pero que derivan en la clásica reproducción
de clases sociales. Interesa analizar las relaciones entre educación
y economía, entre escuela y producción.
En otro lado estarían las corrientes pedagógicas
alemanas que se apoyan claramente en la E.F. La Pedagogía crítico-comunicativa
en Habermas y la Didáctica crítico-constructiva (Klafki) en principios
de Adorno y Horkheimer. Se ve en ellos una preocupación mayor
por aspectos concretos del currículo pero desde el punto de vista
de la filosofía educativa más que desde las orientaciones prácticas
muy ligados a las tendencias socialdemócratas tan de moda
en los 60.
El estructuralismo:
Al estructuralismo le pesa en sus planteamientos
filosóficos el concepto de orden social. Su orientación al análisis
de los mecanismos reguladores y de recomposición del equilibrio
como base del funcionamiento de las sociedades, al igual que en
la naturaleza.
No deja de resultar curioso en ese sentido
que el estructuralismo y el marxismo, que en principio se fundamenta
en la idea de la transformación social y del cambio (el conflicto
y la lucha de clases como motor de cambio en la historia) se fusionen
y colaboren en el análisis social de manera inseparable en muchas
de las teorías críticas estudiadas. Aparentemente se tratarían
de dos teorías o filosofías antitéticas en su génesis.
En cualquier caso el estructuralismo no
es una teoría ninguna lo es pura y sin contaminantes.
Entre Lévi-Strauss o Saussure y Bourdieu hay un abismo. La sociedad
se rige por una serie de regularidades que se pueden ir descubriendo
y analizando, pero esas regularidades no son esencias innatas
ni forman parte de la sociedad de manera inamovible; son regularidades
sociohistóricas apreciables en un momento dado que están sujetas
a cambio y a la contingencia. Podemos introducir sin demasiado
esfuerzo, como hace Giddens por ejemplo, el concepto de agencia
social como agente social activo y transformador.
Yo recibo y formo parte de unas estructuras,
de unas regularidades, pero tengo capacidad de acción para modificarlas.
Podríamos hablar entonces de un estructuralismo esencializado
y de otro contextualizado que recupera el contexto concreto e
histórico y la acción humana.
En este sentido, un estructuralista sui
generis como B.Bernstein, nos es muy valioso. Su concepto de código
de conocimiento educativo, quizá por estar demasiado apegado a
la lingüística, descubre regularidades educativas pero adolece
aún de cierto estatismo, de cierta rigidez
, habría que añadir
que los códigos que configuran la escuela no son sólo tradiciones
social e históricamente construidas sino construcciones activas,
siempre vivas y cambiantes que, por tanto, pueden descomponerse
y superarse mediante la acción humana. Así podríamos decir que
es posible construir nuevos códigos, nuevas regularidades o construir
la regularidad de la desregulación o incluso la descodificación
permanente. Algo parecido ocurre con sus pedagogías visibles o
invisibles: con ellas en realidad B.Bernstein no hace más que
describir que en la escuela existen regularizaciones explícitas
e implícitas, pero nada más.
Hay que leer y releer el estructuralismo
a la luz de la historia, de ahí la necesidad de un complemento
como el que le ofrece la genealogía y el análisis genealógico
(postestructuralismo)
lo que hace Rai con el código
disciplinar, pero también precisa del auxilio de la variable
contextual, de la experiencia vivida de los sujetos y de su posición
social: es decir, necesita completar el análisis crítico de las
regularidades acudiendo al estudio de cómo son percibidas, vividas
y admitidas o rechazadas estas regularidades.
Esta aportación proviene de la fenomenología
y de la hermenéutica, de los análisis etnográficos
Consisten
en analizar la realidad no tanto desde el sistema sino desde el
mundo de vida y percibir los fenómenos de colonización del primero
sobre el segundo.
La
fenomenología:
Introduce criterios epistemológicos de
mucho interés omo el concepto de currículo como construcción social
contextualizada la variable contextual es su aportación
más significativa. La idea de la epistemología situada:
los sujetos conocen en función de las experiencias propias y de
su posición social: las teorías feministas y gran parte de las
teorías postcríticas recogen esta idea y la desarrollan. Es una
idea potente y de gran interés para el análisis educativo su
presencia es clara en P.Freire.
Cabría preguntarse no obstante si realmente
lo que aprendemos, la relación que establecemos con la realidad
y con los objetos, depende únicamente de la experiencia individual,
de clase o de grupo
, o hay algo más. Algún componente genético,
alguna construcción cultural que se transmite genéticamente
,
esto nos llevaría muy lejos.
Volviendo a la fenomenología
, analizar
un contexto desde el punto de vista fenomenológico las percepciones
del profe o del alumno requiere de "otra pata":
las relaciones de poder/dominio. Para que la fenomenología sea
emancipatoria y crítica hay que ponerle detrás un elemento distintivo,
una reflexión añadida desde fuera del contexto que explique las
relaciones de poder y dominio entre las diversas percepciones
en presencia. Esto es claro en Freire
, y en los Estudios
Culturales: hay que utilizar el saber del alumno para construir
conocimiento y seleccionar contenidos, pero da un paso adelante
importante que toma de la crítica postcolonial y del marxismo
en especial de Gramsci y su desarrollo acerca de la hegemonía.
La fenomenología abre un campo muy interesante
y poco transitado en algunos aspectos todavía: por ejemplo están
por explorar las posibilidades de la sociolingüística en el análisis
del currículo. Cuando hablamos por ejemplo de la didáctica comunicativa,
del aprendizaje dialógico, etc.
, todo eso tiene una base
liingüística clara y se necesita aportar luz a los fenómenos simbólicos
y lingüísticos que se producen en la escuela. Cualquier análisis
fenomenol. o etnográf. tiene detrás unos conceptos apoyados en
el lenguaje (rituales, símbolos, ceremonias
) y muchos de
ellos o la mayoría tienen una base lingüística; sin embargo no
sabemos casi nada desde este punto de vista (Nosotros vamos a
trabajar el Multiculturalismo con Mª-D.Juliano desde esta perspectiva
de la representacion de la exclusión).
Cuando planteamos una propuesta pedagógica
también nos deberíamos plantear sómo está influyendo o puede influir
el lenguaje en ella, cómo influye o determina el significado de
lo que hacemos, decimos, trabajamos
Por otra parte, y cada
vez más, en la enseñanza también existen aspectos comunicativos
no lingüísticos cuyo uso asimismo conviene revisar y analizar:
los MAV, el ordenador
PARTE 2. CONTINUACIÓN.
PERSPECTIVAS
POSTCRÍTICAS.
(No teorías, se rechaza formalmente una
sistematización).
*Se mantienen las argumentaciones de las
tC, no se abandonan; provienen de las teorizaciones críticas.
El mismo término de post sugiere esa relación aunque en ocasiones
se niegue para imprimir un plus de novedad a la perspectiva que
se defiende (espectacularización del pensamiento).
*La presencia de las perspectivas post
en el C. tiene un interés claro por cuanto se declaran muchas
veces críticos con la crítica, sospechosos con ella. Ese sentido
de revisión, de permanente sospecha frente a lo que se puede convertir
en un conocimiento esencializado y naturalizado, resulta por sí
mismo interesante y digno de consideración.
No olvidemos además que el hecho de que
estas perspectivas, a menudo fragmentarias, centradas en cuestiones
que afectan "únicamente" a identidades minoritarias,
se pongan sobre la mesa, salgan a la luz contribuyen a construir
una realidad diferente del mismo modo que si a un alumno
se le crean expectativas positivas y razonables se le estimula
para avanzar. Hablar de las cosas, nombrar las cosas algo
importantísimo en las pedagogías feministas contribuye sin
duda a sustituir las metáforas con las que aprendemos por otras
que introducen nuevos significados. Vuelve el tema del lenguaje,
del sentido, de los significados
*Las TC y las post tienen una común desconfianza
por el statu quo. Anida en todas ellas la crítica ideológica como
categoría de análisis fundamental y por tanto es perceptible en
todas ellas una fundamentación marxista (aunque habría que matizar
esto desde un p.v. purista).
Hay otras cuestiones donde se marcan
más las diferencias:
+Interés
por la economía. +Interés por la cultura.
+Sustento en grandes narrativas.
+Fragmentación.Asistematización. Dificultades para integrar
perspect.
+Relaciones con movimtos.clase. +Relaciones con otros mov.sociales.
+Explicaciones muy monolíticas. +Explicaciones ambiguas, contradict
+Centradas en el poder. +Centradas en la identidad.
Algunas conclusiones
que pueden servir para debatir:
1. Si las teorías críticas surgen ante
el fracaso de las clases trabajadoras ante la escuela
, las
post surgen ante el "fracaso" de muchos grupos, de muchas
clases, ante la exclusión de muchas identidades en la escuela,
a causa de una cada vez mayor fragmentación social que se acompaña
de la existencia de nuevas identidades emergentes.
2.Las perspect. post enfatizan la idea
de la construcción social del C., de los significados, y por ello
insisten también en la necesidad de transformar esos significados,
de deconstruirlos, de descentrarlos. Se discute la racionalidad
y el modo en que estos conocimientos se han construido, no sólo
su función social.
3. En todas ellas existe por tanto un
supuesto epistemológico de partida: por un lado el rechazo a la
verdad y a la objetividad. El conocimiento debe aceptar la inseguridad
y la incertidumbre como parte de su esencia.
por otro, la diferencia, el otro o los
otros, no son un dato objetivo tampoco, son también construcciones
culturales, criaturas imaginarias del poder.
Ambas cuestiones llevan a los post. a
impugnar el saber entendido como una única perspectiva: de ahí
se sigue un rechazo a las disciplinas y a la necesidad de abrir
la selección del conocimiento en la escuela a otras perspecticas,
aceptando otras fuentes, más inseguras, menos basadas en certezas
que en el fondo son creencias
El conocimiento académico
social y corporativamente valioso no se legitima en la escuela
por sí mismo desde este punto de vista.
Esto nos lleva a buscar, a tantear, pero
nos deja en una situación de orfandad, de riesgo ante el debilitamiento
del pensamiento el abandono de la empiria o el relativismo
cultural.
4. Romper con la perspectiva única y legítima,
con la mirada privilegiada que oculta relaciones de poder y dominio,
supone argumentar y contraargumentar, estar dispuesto a construir
desde un diálogo libre de dominio
, de ahí que el relativismo
epistemológico que se defiende sólo pueda entenderse como epsitemología
situada; el conocimiento debe estar posicionado explícita y públicamente.
Efectivamente el posicionamiento es un valor añadido: un conocimiento
situado o posicionado es algo más que rechazar el conocimiento
legítimo sólo por el hecho de serlo: es necesario argumentarlo
y racionalizarlo y hacer acopio del mejor conocimiento disponible,
habría que añadir
Esto sigue siendo un planteamiento no
exento de riesgos: en el fondo rompe con la defensa de un currículo
único para todas las clases sociales, tan presente en la educación
liberal como en la socialista, e introduce la idea de currículos
diferenciados
5. Las perspectivas post. no tratarían
tanto de añadir contenidos de uno u otro signo, sino de re-construir
el C. desde otras perspectivas y enfoques, interactuando con múltiples
campos como la vida cotidiana, la identidad sexual, el género,
la diferencia o diversidad cultural
6. Insistir en la idea de buscar la deseada
y deseable complementariedad entre los discursos críticos y post.
procediendo desde una racionalidad pedagógica.
IDEAS
Y PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA T.C. Y POST. ANALIZADAS "más útiles".
Habría que distinguir entre:
+Elementos o categorías de análisis en
la invest. educat. (vertiente analítica)
+Interés para el desarrollo curricular.(vertiente
práctica)
+Principios de carácter epistémico.
Crítica ideológica: pertenece a los dos primeros.
Dialéctica negativa: tiene las dos primeras
vertientes.
Teoría crítica: es un p. de carácter epistémico,
comprensión del conocimiento, pero en general es útil a la planificación
o al desarrollo del C.
Acción comunicativa: posee las dos vertientes
analítica y práctica.
Construcción social del C.: principio epistémico.
Transmisión simbólica de los valores dominantes
a través del C.: principio sistémico.
La escuela como espacio de posibilidad:
dialéctica reproducción y cambio: un elemento analítico.
Comprensión de la escuela desde una doble
perspectiva: sistema y mundo de vida: vertientes analítica
y práctica.
Exclusión de las visiones minoritarias
en la construcc. del C.: conclusión apoyada en un principio epistémico
la construcción social del C..
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